Ella era Bellísima; caminaba con una soltura única, y miraba con unos penetrantes ojos azules, de cabellera rubia y cintura delgada. El, la miraba desde cerca; la puerta de metro se abría y el se dirigía hacia la combinación. Caminó rápidamente como es su costumbre, y se sentó en una escalera a esperar.
De pronto Ella llegó y se sentó cerca de El, unos cuantos peldaños mas arriba; también como esperando algo. De pronto los dos vieron la escena de un tipo que corría y unos guardias que lo capturaban, tenían un bastón, que era algo así como el “arma” del delincuente; “fingía ser discapacitado y les robaba a los pasajeros” se le escuchaba a un pasajero que de cerca lo apuntaba con el dedo, “quiero solamente que lleguen los pacos” decía otro.
Es super común - dijo Ella
Que cosa? - respondió con cara de asombro El
Estos gallos robando - decía segura - … Todos los días se ve algo así
Ah claro - dijo El, con cara de saber del tema - está lleno de estos tipos, sobre todo a este horario. El famoso horario punta. - Hizo una pausa y continúo, pero con una voz de misterio - espera y verás que pasarán mas cosas.
Ella posó su mirada en El y le ofreció una sonrisa, El sonrió, pero no del todo y siguió observando.
Pasaron 2 minutos y se apareció un anciano, de ropas sucias y malolientes, decidido a buscar algo en el basurero. Buscaba latas. Encontró bastantes. Las metió en una bolsa de plástico y muy cerca de El y Ella las sacó de la bolsa y comenzó a aplastarlas; se demoró bastante en terminar con aquello, y luego le pregunto a Ella.
¿Hacia donde se toma pa’ llegar a los cementerios?
El se apresuró y dijo - Tiene que tomarlo en este mismo anden, este tren que esta llegando lo lleva hacia allá!
El anciano se apresuró hasta el tren y repentinamente ella dijo - Gracias!
Gracias Porqué? - dijo El haciéndose el que no sabía
Gracias por salvarme de la situación, no me sale hablar con personas extrañas
El con una sonrisa dijo - ¿Y como es que estas hablando conmigo?
Ella se demoró en contestar y se sonrojó levemente - En realidad… No lo se, creo que me diste confianza. - Se callaron unos momentos y ella preguntó - ¿Y… como te llamas?.
Eso es complicado - dijo El - No ando dando mi nombre por ahí! - rieron juntos y ella dijo - A mi me dicen Flo… mucho gusto.
Se miraron.
Esas miradas de años de amigos, de pololos, o de hermanos, alguna de esas.
Y… que haces? estudias? trabajas? - preguntó el con algo de seguridad.
Estudio 3er año de Derecho… pero no me llena del todo. - se calló con la cabeza baja. Después de un rato ella preguntó - ¿y tú que haces?
Yo soy cantante - Ella lo miro con cara de asombro - ¿porque me miras así?… para mi es lo mas natural del mundo.
Es que yo admiro tu valor - Tartamudeo Ella y siguió - yo nunca pude creerme el cuento.
¿Cantas también? - Pregunto El algo emocionado - ¿Me cantarías algo? - Se quedo en silencio comprendiendo que quiza era demasiado atrevimiento.
De pronto ella toma actitud y comienza a cantar. El la observa atentamente. Se queda pasmado. La primera palabra y la entonación de aquella canción le trajo un recuerdo muy vivo a su mente.
“Yo… No se como amarle… ni que hacer, cómo hablarle… el cambió algo en mí… ya no soy la misma, soy otra mujer…Desde que él me miro…. No puedo comprenderlo… me emociono con verlo… Sé que es, un hombre más… y he tenido tantos, debo saber, que es un hombre más, solo uno más…”
Era casi imposible, pero él volvía a recordarse que su vida estaría lleno de eso, lleno de recuerdos y vaguedades, de angustias y alegrías momentáneas, lleno de ella.
Me gustó mucho tu interpretación, de hecho conocía la canción - Trataba de reponerse de su lapsus de recuerdos - ¿Que estás haciendo estudiando derecho? - le preguntó tratando de desviar su cara perdida
En realidad no lo se, mis padres no me permitieron estudiar nada relacionado con la música ni las artes, y a mi no me dio el valor de salir en contra de eso… Ahora ya en tercer año… me estoy arrepintiendo - El solo la miraba y no sabía que decirle.
Ella de repente le preguntó - ¿Y quien es la afortunada? - El volvió en si y le respondió - Es una mujer que me ha cambiado la vida, me hizo renacer - Le brillaban los ojos y continuaba - le debo gran parte de lo que soy ahora.
Ella lo miró con una cara algo extraña, y siguieron conversando sobre la vida.
…
Así de la nada, sonó un celular, era el de ella. No era una llamada, era un SMS, ella lo leyó y le dijo - Fue un gusto haberte conocido, no todos los días se tiene la oportunidad de platicar con alguien así - Le dijo con la cara llena de alegría - lastima que ahora debo irme.
El gusto es todo mio - replico el y continuó con una voz mas ronca - quizá esta vida nos reúna nuevamente y conversemos de nuevo de la vida - le dijo con una sonrisa en la cara.
No había alcanzado a terminar la ultima palabra, cuando se acercó un tipo de metro noventa y algo, rubio de ojos verdes, todo afeitado y de contextura delgada pero con un físico de deportista; que la increpó - ¿Porqué no me dijiste que saldrías mas temprano? tuve que volar para acá… ¿te llego mi mensaje?, ¡yo no se hasta cuando voy a aguantar esto!.
Eso fue lo último que él escucho mientras comenzaban a caminar. Ella hizo un gesto de despedida con la mano y se alejó entre la gente.
El se volvió a sentar en un escalón, y al poco rato vio una figura que lo hacía sentir muy bien, allí estaba ella… la que le había cambiado toda su vida… para siempre.
…
Eliseo.